La tetíca mamá

Así decía juli de 3 años cuando estaba aprendiendo a ser su propia madre, su propia nutrición, a dejar ese lácteo calientito de mamá…. Como diciendo la última y no más, y después, otra vecesita.

Así dije hoy: quiero arrodillarme otra vez, la última y no más. Porque qué mas puedo hacer ante tanta magnificencia; no se me ocurre soltar palabra o pensamiento alguno. Solo me arrodillo como aquella gota que se diluye en el océano agradecida por el regalo.

Se trataba de una piedra del tamaño de un jabón de baño, con una especie de correa a lo largo, la palpé suave con mis manos para no despertar. Perfumará todos tus días de alegría y juego, me dijo el elfo que venía sobre el lomo de una cabra. Me asomé por la ventana, salí al balcón y vi la nieve a lo lejos con ojos y corazón encharcados: Esperanza.

 

 

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