¿Qué no es Abundancia?

4:38 am, el día estaba clareado desde temprano y había dormido muy bien. Me puse en posición cómoda y me empezó a llegar que el ser humano cuando habla de abundancia, merodea entre otras, alrededor de estas tres ideas: inmediatez, acumulación y negación.

Inmediatez: Siempre queremos acelerar procesos, conseguir resultados ya, chasqueando los dedos; “manifestar” le dicen ahora al hecho de hacer que las cosas sucedan sin más ni más, olvidando que la riqueza del alma está en aprender de los ciclos de la materia, el trabajo, el esfuerzo, la constancia; sí a ese ser todopoderoso que eres en esencia, le gusta venir a experimentar qué se siente reír, llorar, limitarse, pues es ahí donde puede vivirse a sí mismo de otra manera, puede tocarse, olerse, mirarse, escucharse. Hoy en día los videos que más gustan en redes sociales son los que muestran un proceso de meses convertido en 30 segundos, porque da la impresión de que es algo que se puede lograr ya. Hay tiempo para todo, no puedo cosechar en verano lo que no sembré en primavera, y después de cosechar viene un tiempo de disfrute y reflexión en otoño e invierno.   

Acumulación: A los que les gusta acumular podemos decir que les gusta quedarse en una sola etapa del proceso. Hay millones de personas ilusionadas, y trabajan toda su vida para ello, en querer vivir en cosecha todo el tiempo, acumulando materia, pero esta 3d tiene una mejor idea para nosotros ya que nos invita a aprender que existen otros tres ciclos que hay que vivirlos, y que somos parte de todo el proceso, en la medida en que somos transformados en 4 estadios: niñez, juventud, adultez y vejez. No podemos entonces estar en cosecha infinita negando las otras tres estaciones.

Negación: A menudo disfrazamos la vida de gratitud. Si te sientes escaso o pobre, atiende esa situación tal cual se te muestra, no la disfraces diciendo gracias a cada momento y ve hasta el fondo, porque si hay algo que nos puede acercar a la abundancia, es desmontar esas creencias que la obstruyen. Es como la paradoja del pez que quiere conocer el océano viviendo en el océano. Ciertamente la abundancia nos pasa en la vida por encima sin darnos cuenta, y nos sentimos desafortunados porque la vida no encaja, y no tiene por qué hacerlo, en nuestra visión de abundancia o, mejor dicho, la visión que nos han enseñado.

Dicho todo esto, vuelvo y me pregunto, qué es la abundancia, y digo: no sé. Pero se me hace que está mas asociada a la capacidad de vivir toda la experiencia humana, incluso la que nos duele, sabiendo que la mayor riqueza no es acumular materia sino vivir la materia, ser la materia, trascenderla y seguir con desapego. Que la riqueza está no solo sentir la belleza de una puesta de sol, la ternura de un abrazo, el nacimiento de un ser, ver un jardín florecido y asombrarse por el avance tecnológico, sino en dejarnos ir sin temor a la pérdida, porque comprendemos el misterio de que somos eternos.

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